Dentro de la gran riqueza de nuestro querido puerto de Veracruz , también podemos contar una sabrosa y refrescante historia.
Considero que hubo pocas marcas de bebidas que llegaron a simbolizar tanto a una ciudad como lo fue para Veracruz la “Zaraza Vargas”. Tan famoso llego a ser el lechero y las canillas del café de “La Parroquia”, como la Zaraza. Infaltable en la mesa, servida como debía ser, bien fría y con un vaso rebosante de hielos, ahhh que delicia ¡¡
Pero que es la Zaraza ¿? , de que está hecha ¿?. Su eslogan la define como “Refresco exquisito de sabor único” y les puedo decir, para el que no la haya probado que básicamente son esencias de frutas, algo parecido a un refresco de durazno, que también es poco común. Por sus características y grado de dulzura se debe de tomar bien fría para poder degustar al máximo su sabor.
Originalmente la marca se fabrico por muchísimos años (estimo a principios del siglo XX) en la avenida que hoy es Miguel Alemán, justo frente al ex penal de Allende en el Puerto de Veracruz, la razón social de la empresa que la fabricaba era “G.Vargas y Compañía Sucesores”.
Fachada del Antiguo edificio donde se embotellaba la Zaraza, en la Av. Allende del Puerto
Otros tiempos
En aquellas décadas de inicios del siglo XX y hasta los años 70´s la forma de comercializar los refrescos fue siempre en envases de vidrio retornable. Así que esa era una barrera para poder expandir la comercialización de los refrescos regionales y tal era el caso de la Zaraza, a quien solo se le podía encontrar en algunas tiendas y restaurantes del puerto de Veracruz, Boca del Rió, Alvarado y Cardel, no había envase para más, ya que la inversión en ese rubro impactaba mucho en los costos. Y también vale la pena destacar el envase de Zaraza, muy original con esos churritos en la parte del cuello de la botella.
En la década de los 80´s, la feroz competencia de los gigantes Coca y Pepsi, sumada a otras marcas regionales en franco crecimiento como Jarochito, Titán, Okey , Jarritos y las “Tehuacaneras” como Peñafiel, Garci-Crespo y El Riego, hicieron que el envase de Zaraza prácticamente desapareciera del mercado, lo que dejo a la pequeña fábrica sin forma de comercializar su producto, ya que estar comprando envase nuevo dejo financieramente agotados a los originales propietarios, sumado esto a un sindicato insensible y maquinaria como lavadoras de envase y llenadoras de refresco convertidas prácticamente en chatarra por falta de mantenimiento, terminaron por dejar prácticamente paralizada la producción de Zaraza a principios de los 90´s. Hay anécdotas de la época donde los camiones de Zaraza pasaban por la mañana a recoger envase a las misceláneas y por la tarde o al día siguiente llevaban esa misma cantidad de botellas colectadas ya llenas de producto, solo así podían seguir vendiendo.
Precisamente a partir del año de 1990 entra en negociaciones el empresario cordobés Julián García Carrera, dueño de Embotelladora El Jarocho para comprar la marca. Esto le lleva casi 3 años de negociaciones para poder destrabar el nudo, ya que había varios accionistas, herederos y obstáculos legales. Finalmente a finales de 1992 se logra concretar la compra. Zaraza Vargas como marca ya era parte de Embotelladora El Jarocho, el vetusto edificio de la Avenida Miguel Alemán no formo parte del trato, así que la Zaraza se fabricaría en Córdoba, sede del Jarochito.
Es precisamente a finales de Marzo de 1993, cuando después de sortear múltiples retos, entre ellos la falta de las esencias originales para fabricar el refresco (ya no se producían) y recibir una buena dotación de envases nuevos,previa fabricacion de nuevos moldes, porque los originales ya no estaban disponibles, cuando se re-lanza al mercado la Zaraza, aunque de inmediato el mercado conocedor, sobre todo las personas de la tercera edad del puerto detectaron el cambio de sabor, que lo acentuaba además el hecho de que los “jaraberos” originales no quisieron colaborar con el nuevo proyecto del Jarochito, además que el endulzante ya era otro.
Se degusto en las calles del Puerto en su re-lanzamiento (Nótese utilizando hielera de Sidral Mundet)
Contando con una fuerza de distribución más grande, Jarochito comercializó la Zaraza en prácticamente todo el estado de Veracruz, parte de Oaxaca y Puebla, aunque los resultados iniciales fueron buenos, no consolido lo esperado por sus dueños en el mediano plazo.
También vale la pena mencionar que en esos años, Embotelladora El Jarocho tenia la distribución del Sidral Mundet, aunque no lo embotellaba, si lo comercializaba en la costa de Veracruz, desde Cardel hasta Coatzacoalcos, lo que implicaba un conflicto de intereses, ya que Zaraza y Sidral son marcas muy similares y competidoras en el punto de venta. Lo que provoco que Embotelladora El jarocho dejara la distribución del Sidral Mundet a finales de 1995.
Ya entrada la década pasada, donde los empaques no retornables se volvieron populares, Zaraza Vargas experimento también esa transición y se le envaso en Lata y en envases Pet de 600 y 700 mililitros. Hoy en día se le puede encontrar en los supermercados de cadena en presentación de 3.33 Litros, lo que evidentemente le hizo perder el “glamour” de refresco exclusivo y paso a ser parte del portafolio de refrescos populares.
Considero que se puede hacer más por la marca, percibo un cierto abandono para con ella, creo que Zaraza ha sido víctima de la tendencia global hacia las bebidas naturales y de bajos contenidos de azucares, así que no hay mucho que pensarle Sres. Garcia, hay que refrescar la marca con presentaciones personales, tipo 8 onzas y con bajos contenidos de azucares. Exhibidores llamativos y un mas agresivo mercadeo en centros de consumo.
Fachada de Embotelladora el Jarocho, el Logotipo de Zaraza al centro
Lo mejor de todo es que la Zaraza sigue ahí, recordándonos que en la industria refresquera Veracruz tiene un icono. Asignatura pendiente tienen los actuales dueños de la marca en buscar nuevos bríos para tan querido producto.
A tus ordenes en twitter @Cordobes_01